05 julio 2007

Lonely Nights...


3 de julio de2007 1:47 am

Después de mucho tiempo, mis dedos retornan a acariciar las teclas con un compás que adormece a los soñadores encerrados en las habitaciones cercanas. Me siento nerviosa porque esta es la primera vez que te hablo. Las frases comienzan y acaban una y otra vez sin llegar a definirse gracias a la tan temida tecla de borrar del teclado. Te confesaré que soy una persona tan transparente y a la vez con tanta opacidad... Ahora mismo, en mi vida, no tengo motivos para no ser feliz, soy una persona alegre, juguetona, que intenta divertirse y sacar una sonrisa a los demás, que disfruta con la compañía de algún gran amigo y muchos pequeños compañeros de viaje. Sin embargo, pese a que en mi vida todo va bien, siento un vacío desde hace un tiempo, del cual aún no me atrevo a culparte.

Cada día, disfruto viendo la radiante y contagiosa felicidad de las parejas que más se quieren, que tanto se necesitan y que se confiesan amor eterno. Me recuerdan a mí, en pasado y espero que también en futuro. En su mirada se puede leer todo lo que se dicen con los labios y todo lo que no se atreven a articular por miedo a ser pájaros de mal agüero. Me dan tanta envidia... en algunos está claro que solamente una sombra negra podrá separarlos, en otros es algo más dudoso, pero en todos ellos se aprecia algo que ojalá un día tu me des.
Creo que hasta hoy no creía en ti. Soy una de esas personas que cree que para realizarse necesita pasar por muchas más hasta llegar a definirse completamente, pero no creía en que hubiese una sola que fuese para siempre.
Creo que estas divagaciones no son más que efectos secundarios de procesos hormonales, anti-inflamatorios y (post)adolescencia, pero noto las ganas de “recitar” esto con el caótico orden que me caracteriza.
Creo que no eres perfecto, y espero que no lo seas, porque en mi opinión, las imperfecciones son lo que más nos define, nos diferencian e incluso lo que más puede llegarme a gustar de ti, tus contrastes conmigo misma.
Ni siquiera sé si existes, ni si serás moreno, con unos preciosos ojos azules, alto, de espalda ancha... Pero tengo ganas de conocerte, aunque soy paciente; creo que aún me quedan muchas cosas por vivir antes de que nos encontremos, y muchas personas que me enseñen a crecer. Quiero que existas para darme los buenos días con una sonrisa que cambie mi mundo hasta en el peor de los momentos; que me despiertes a besos, quizá mientras unos niños corretean por un suelo de madera peleando por entrar el primero al baño.

Sólo espero que algún día tú me mires y entonces sepa que eres tú, aquel personaje inventado al que una noche de verano en el delirio de mis 18 le escribí una carta, o más bien una declaración de amor, un amor que aún no me has hecho sentir.

Hasta entonces cuídate, no quiero envejecer sola a la luz de viejos amantes que no fueron más que escalones en nuestra búsqueda. Se lo más feliz que puedas hasta que yo pueda hacerte el hombre más feliz del mundo.

Buenas noches estés donde estés


Tonterías que le dan a una por pensar de noche ...

2 comentarios:

Marta dijo...

Bonita carta.

No te preocupes.. cuando menos te lo esperes.... alguien te mirará y sabrás que es él.


Un beso

Jesús dijo...

A warning sign,
You came back to haunt me and I realized,
That you were an island and I passed you by,
You were an island to discover.

Preciosa, la unica canción de Coldplay que toleran mis oídos.